Dios busca un corazón disponible para nacer
¿Y si esta Nochebuena Dios no estuviera buscando perfección, sino espacio en tu corazón?
¿Y si el milagro de esta noche comenzara justo ahí donde te sientes insuficiente?
Nochebuena no es solo una fecha en el calendario.
Es una invitación al silencio.
Es la pausa sagrada donde Dios se acerca sin ruido y espera ser recibido.
Aquella noche, no hubo lugar en la posada. No porque faltara espacio físico, sino porque los corazones estaban ocupados. Y aun así, Dios nació. No se detuvo ante la negativa ni ante la prisa humana. Eligió lo pequeño, lo humilde, lo que otros pasaron por alto.
Un pesebre.
No era digno, ni cómodo, ni perfecto.
Pero estaba disponible.
Y eso bastó.
Dios no buscaba un palacio, buscaba un lugar donde quedarse. No exigía orden ni méritos, solo apertura. La historia del nacimiento de Jesús nos recuerda que Dios no irrumpe, espera. No se impone, llama suavemente.
Tal vez hoy tampoco haya lugar para Él en nuestras agendas llenas, en nuestras heridas abiertas, en nuestros miedos no resueltos. Tal vez llegamos a esta Nochebuena cansados, con la fe frágil, con el corazón a medio cerrar.
Pero Dios sigue viniendo así.
Sin reproches.
Sin exigencias.
La Nochebuena nos revela una verdad profunda: Dios sigue buscando corazones disponibles. No impecables, no fuertes, no resueltos. Solo dispuestos. Incluso rotos. Incluso cansados.
Porque cuando el corazón se abre, se vuelve pesebre. Y donde hay pesebre, hay nacimiento. Donde hay espacio, Dios hace hogar.
¿Harás espacio en tu corazón para que nazca Jesús?
Oración🙏
Dios mío , ayúdame a hacer silencio en medio del ruido,
a abrir mi corazón aun con miedo,
a ofrecerte lo que soy y no lo que aparento,
y a dejar que nazcas en mí,
esta Nochebuena y siempre. Amén.

