happy new yar

Despidiendo el año

Se acerca el momento de despedir este año 2024 y es inevitable pensar o hacer algunas reflexiones internas sobre cómo nos ha ido. Como siempre, como seres humanos, probablemente tendemos a enfocarnos en los fracasos, las frustraciones y lo que no hemos logrado. Pensamos en aquello que salió mal, aquello que nos causó algún pesar y revivimos en la mente algunos momentos que aún nos preguntamos si hicimos lo correcto o nos equivocamos. En medio de esos pensamientos aparece la frase “hubiera sido mejor…” o simplemente “lo arruiné”.

Mientras intento lidiar con esos pensamientos turbulentos, leo el Salmos 46: 5,7 y Dios me recuerda estuvo en cada una de esas situaciones y ESTÁ EN MEDIO de todo lo que soy y lo que hago. Me recuerda que está conmigo. Sí, aún cuando no lo hago bien, aún cuando arruino ciertas cosas, aún cuando no logro alejar de mí el temor y la duda.

Y eso es exactamente lo que necesito. El Señor sabe decir las palabras justas en el momento justo. Necesito recordar que ESTÁ EN MEDIO de mi ser y que para todo tendrá una manera, aunque en lo inmediato yo no la pueda ver ni saber; para los errores, tengo su redención; para lo que precise proveerá una salida; para lo que pido, dará una respuesta. Lo sé, lo conozco. Y eso es lo verdaderamente importante. Será por ello que el Salmos 46 concluye con Dios mismo hablando a nuestro corazón, diciendo:

«Quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios (…)”

Tal vez, les está ordenando a mis pensamientos turbulentos que se queden quietos, que se calmen, que frenen tanta cosa para mirarlo a Él y saber que todo va a estar bien.

 El SEÑOR de los Ejércitos está con nosotros… el que pelea nuestras batallas, el que va al frente para defendernos como poderoso gigante, como guerrero victorioso.

 Nuestro refugio es el Dios de Jacob… el Dios de Israel, el único y verdadero Dios vivo, el Dios Creador, Todopoderoso que tiene planes eternos con conmigo, con vos.

Y ya cuando lo pienso así y mis pensamientos se quedan quietos mirando a Jesús, entonces solo puedo decir GRACIAS, SEÑOR, porque me has demostrado tu amor en cada paso y lo seguirás haciendo cada año de mi vida, y tu vida también.

“¡Den gracias al Señor, porque él es bueno! ¡Su fiel amor perdura para siempre!” (Salmo 107:1)

🙏 Dios mío, ayudame a cerrar este año con el corazón puesto en vos, a soltar lo que pesa, a agradecer lo que fue y a confiar en que, pase lo que pase, Tu presencia seguirá siendo mi refugio. Amén.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *