¿Te sentís solo aun cuando estás rodeado de personas?
¿Te pasa que nadie nota lo que realmente está pasando dentro tuyo?
Hay una soledad que no tiene que ver con la ausencia de gente, sino con la ausencia de conexión. Podés estar acompañado, conversar, cumplir con todo… y aun así sentir que nadie llega a ese lugar profundo donde el alma guarda lo que duele.
La Biblia no ignora este sentimiento. El profeta Elías, después de haber vivido uno de los momentos más poderosos de su vida espiritual, terminó solo, agotado y deseando desaparecer. Se sentó bajo un árbol y pidió morir. No estaba débil por falta de fe, estaba exhausto por dentro. Dios no lo corrigió ni lo apuró. Dios se acercó, lo dejó descansar, lo alimentó y le habló con suavidad. Ese detalle revela algo profundo: Dios ve la soledad interior incluso en quienes parecen fuertes.
Lo que sentís se parece a esos momentos en los que el celular está lleno de contactos, mensajes y notificaciones… pero no tiene señal. Todo está ahí, pero nada entra ni sale. La vida sigue funcionando, pero por dentro hay un silencio incómodo. Así se siente el corazón cuando nadie logra alcanzarlo de verdad.
En medio de esa experiencia, David escribe una pregunta que atraviesa los siglos:
“¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu?
¿A dónde podría huir de tu presencia?
Si subiera al cielo,
allí estás tú;
si tendiera mi lecho en el fondo de los dominios de la muerte,
también estás allí..” (Salmo 139:7–8)
No es poesía liviana. Es una declaración nacida del dolor y la verdad. David está diciendo:
No existe lugar —ni físico ni interior— donde Dios no esté presente… Ni siquiera ese espacio silencioso donde vos te sentís invisible. Cuando nadie te ve, Dios te ve. Cuando nadie pregunta cómo estás de verdad, Dios permanece.
Aunque no sientas conexión, Dios no perdió contacto con tu corazón. Aunque el alma esté en silencio, Su presencia sigue activa.
Tal vez hoy no necesitás más personas alrededor. Tal vez necesitás recordar que no estás solo donde más duele.
¿Qué cambiaría si hoy te permitieras creer que Dios sí te ve, incluso ahí?
🙏 Dios mío, ayudame a sentir tu presencia cuando nadie me ve.

